By @euprepiopadula

EL ÚLTIMO OBAMA EL DÍA DEL TRUMP DE SIEMPRE

Donald Trump por fin se hizo carne mortal ante los periodistas –hasta ahora solo se expresaba a través de Twitter- y, como cabía esperar, no “decepcionó”. Con su habitual estilo histriónico y barriobajero negó la palabra a un periodista de la CNN y aceptó preguntas tan solo de quienes consideró oportuno hacerlo. Llegados a este punto, todos nos  preguntamos cuánto echaremos de menos a Barack Obama, que se ha despedido en su ciudad, Chicago, con un emotivo discurso.

Una vez más, haciendo gala de su optimismo habitual, ha querido poner el acento sobre la importancia de que en esta nueva época tan compleja, todos los ciudadanos se sientan igualmente responsables de preservar nuestro bien más preciado: la DEMOCRACIA. Palabras llenas tanto de emoción y esperanza como de inquietud por un futuro, también el de sus hijas, bastante incierto.

Me gustaría, utilizando para ello las frases más relevantes de su memorable discurso,  hacer un pequeño balance de sus ocho años de mandato.  Un tiempo que ha venido marcado, de manera más que notable por la recuperación de la economía y por los complejos equilibrios geopolíticos mundiales. Equilibrios que, con toda probabilidad, Trump, con la complicidad de Putin, volverá a retocar o más bien,  a destrozar, para dar paso a una sociedad, más aún si cabe, dominada por las oligarquías del poder económico financiero y los lobbies de armas, petróleo y energía.

“Yes, we can” fue la frase ‘estrella’ que condujo Barack Obama a la Presidencia. Ocho años después, en esta su última intervención, cerró el círculo al sentenciar: “Estadounidenses ha sido el honor de mi vida servirles. Dios siga bendiciendo a los Estados Unidos. Sí, podemos. Sí, lo hicimos”.

La verdad es que aquel eslogan constituyó un auténtico manifiesto de intenciones que, sin duda, ha tenido -especialmente en lo social- unos importantes resultados que todos hemos podido apreciar. En otros campos sus promesas electorales se han visto frustradas, al menos de forma latente. La posibilidad de que su legado pueda serlo para su sucesor es toda una utopía. Trump destrozará lo conseguido y el resto poco podrá hacer para culminar los sueños de Obama que aún queden en pie.

“Os pido que creáis. No en mi capacidad para lograr el cambio, sino en la vuestra”.

Frente a esta petición, con la llegada de Trump, todos los americanos que de verdad creen en la democracia, republicanos y demócratas juntos, tendrán que hacer un esfuerzo importante para no caer en las tentaciones populistas que el nuevo mandatario pondrá frente a sus narices. Porque si algo podemos criticar a Obama es que, aunque ha conseguido disminuir las tasas de paro de manera extraordinaria, la clase media ha sufrido también una caída en picado de su poder adquisitivo. Los estados que han votado a Trump y que tradicionalmente antes habían votado demócrata, han mudado porque ni Clinton ni el propio Obama han sabido darles esperanzas reales. La clase media se ha sentido abandonada, sin oportunidades.

La democracia puede debilitarse cuando cedemos ante el miedo. Por lo tanto, al igual que como ciudadanos debemos permanecer vigilantes contra la agresión externa, debemos estar en guardia contra un debilitamiento de los valores que nos hacen ser quiénes somos”.

Aquí Obama llega algo tarde. La democracia, ya está muy debilitada y, desde mi punto de vista, en sus ocho años de mandato, debería haber sido más contundente, junto con la Unión Europea y otros países democráticos, para que los populismos de derecha no se beneficiaran de este epidémico subidón, aprovechándose del viento de cola de  la crisis económica global y de la debilidad de la socialdemocracia y los partidos tradicionales. No es demasiado tarde para neutralizar el efecto dominó de Trump, sin embargo lo tenemos a las puertas y, ojalá, en las próximas citas electorales en Alemania, Francia u Holanda, los peligros de la extrema derecha puedan ser frenados debidamente por partidos “democráticos”.

“La democracia exige un sentido básico de la solidaridad; la idea de que, a pesar de todas nuestras diferencias externas, estamos todos juntos en esto; que avanzamos o fracasamos como uno solo”.

La idea de Solidaridad como base de la democracia, que nos recordó Obama, es la clave de una sociedad moderna pero choca de forma brutal con los egoísmos que tanto Putin como Trump están imponiendo como reglas de juego. Se necesita un enorme esfuerzo de todos para detener esta ola NO solidaria que quiere destrozar los avances sociales que la Democracia nos ha traído.

“Nuestra democracia no funcionará sin el conocimiento de que todo el mundo tiene oportunidades económicas. Si no creamos oportunidades para todos, el descontento y la división que han obstaculizado nuestro progreso se agudizarán en los años venideros”.

Sigue Obama y la pregunta es, ¿qué interés tendrá un gobierno de multimillonarios, ‘hijos de papá’, lobbistas del poder, elegidos por Trump para su gobierno en trabajar por la igualdad de oportunidades para todos los ciudadanos? ¿Por qué deberían estos ricachones preocuparse de las clases medias y de los más desfavorecidos? Lo veremos pronto. Y los que piensan que el Trump candidato será muy diferente del Trump Presidente… sueñan. Eso creo. Los únicos capaces de acabar con su endiosado populismo de rico elitista serán los miembros del partido republicano. Solo ellos podrían imposibilitar sus absurdas utopías sin pies ni cabeza. Podrían acabar con Trump… pero solo si quieren hacerlo, claro está.

“Nada de esto es fácil. Para muchos de nosotros, es más seguro refugiarnos en nuestras propias burbujas. Y cada vez más, estamos tan seguros en nuestras burbujas que solo aceptamos información, ya sea verdadera o no, que se adapte a nuestras opiniones, en lugar de basar nuestras opiniones sobre las pruebas que existen”.

“Si estas aburrido de pelear con desconocidos por internet, trata de hablar con alguno en la vida real”.

Esta invocación de Obama a la vida real y a la responsabilidad de cada ciudadano para hacer un país más fuerte y mejor no se compadece con la sociedad que deja: más débil, menos solidaria, poco gregaria y extremadamente dividida. La posibilidad de que, frente al “monstruo” Trump, el enemigo común, todos se unan y hagan piña para seguir creciendo y progresando es una esperanza. Veremos si los americanos escuchan a su ya expresidente.

“Tras mi elección, se habló mucho de un Estados Unidos post-racial. Esa visión, aunque bienintencionada, nunca fue realista. La raza sigue siendo una fuerza potente y a menudo divisoria en nuestra sociedad”.

Y más lo será, añado yo, con un Presidente sexista, racista y homófobo. Estados Unidos es hoy un país más dividido que nunca y el peligro de sufrir rebrotes de racismo aún más violentos están en puertas. Las diferencias de raza o sexo deben unir, no dividir. Tienen que ser razones de orgullo para levantar puentes y no tumbar los que ya hemos construido entre todos. La vergüenza del trato a los refugiados que hemos vivido en los últimos años demuestra cuán lejos estamos de lograr un mundo más justo y con igualdad de oportunidades. Todos, y no solo Estados Unidos, somos responsables de lo que está ocurriendo.

 “Si hace ocho años les hubiese dicho que abriríamos un nuevo capítulo con los cubanos (…) tal vez me habrían respondido que tenemos las miras demasiado altas. Pero es lo que hicimos. Es lo que ustedes hicieron”.

Sin duda las nuevas relaciones con Cuba son uno de los grandes logros en política exterior de Obama. Cuanto de lo sembrado podrá dar frutos con Trump, lo veremos pronto.

“La política es una batalla de ideas. Pero sin una base común de hechos; sin la voluntad de admitir nueva información y reconocer que el oponente tiene razón, y que la ciencia y la razón son importantes, seguiremos hablando sin entendernos, haciendo que los puntos en común y el compromiso sean imposibles”.

Con Trump la política NO será una batalla de ideas, será una batalla de egos, de dinero, de arrogancia. Frente a todo esto, los demócratas de todo el mundo tendremos que unirnos en una lucha, o más bien en una guerra desconocida en los últimos decenios. De esto dependerá que podamos preservar todo lo conseguido en los últimos años. De esto y también de no caer en las trampas de los que quieren devolvernos a esa jungla de la que salimos después de la Segunda Guerra Mundial.

Muy emotivo su agradecimiento a su mujer “Michelle ha sido mi mejor amiga” y a sus hijas “Mis hijas se han convertido en mujeres bondadosas”. Ojalá en las lágrimas de Obama y la sonrisa cómplice de su familia albergue la esperanza que la nueva etapa que comienza el viernes 20 de Enero no se nos haga demasiado larga. “We will survive”.

By @euprepiopadula

PORTUGAL, HISTORIA DE UN ÉXITO IMPREVISTO

El Gobierno luso, y con él todos los portugueses, están saliendo como héroes de esta crisis. Algo que, hasta hace pocos meses, parecía casi imposible. ¡Están de enhorabuena! El Gobierno socialista de Portugal, con el apoyo parlamentario, peleado y conseguido,  del Bloco de Esquerda y del Partido Comunista de Jerónimo de Sousa, además de Los Verdes, no solo no ha naufragado en su primer año de andadura, como muchos pronosticaban, sino que ha conseguido la estabilidad política y el respeto de Bruselas a sus planes y a sus resultados económicos.

    La Troika no sale de su asombro.

Toda una bofetada en la cara de los que piensan que sin políticas austericidas “made in Germany” no es posible sobrevivir. El balance del Ejecutivo encabezado por António Costa tiene el inapelable respaldo de varios indicadores positivos: la contención del déficit, la reducción de su índice de paro y una aceleración, casi inesperada, del crecimiento de su PIB en el tercer trimestre. Buena prueba todo ello de que tener un Gobierno de coalición NO es ninguna condena que conduzca, indefectiblemente, hacia la inestabilidad y el fracaso. Más al contrario, son datos que ponen de manifiesto la importancia de tener un liderazgo fuerte y experto, como el de António Costa. Un político que hace del compromiso social su regla maestra, alrededor de la cual ha sido capaz de construir una red de contactos con empresarios y banqueros en particular y con el sector financiero privado en general, muy equilibrada y, sobre todo, beneficiosa para las arcas públicas lusas.

Pese al aumento del gasto público, al que se ha llegado eliminando recortes en los salarios de los funcionarios y rebajando del IVA del sector turístico por primera vez en 42 años, el déficit se colocará este año por debajo del 3% del PIB luso. El paro se ha reducido además hasta un 10,8%, un punto menos que en 2015; y aunque la previsión de crecimiento para 2016 sea parecida a la del año anterior, en este tercer trimestre, Portugal logró un aumento del 0,8 por ciento en su PIB.

   Un ejemplo de pacto de Gobierno.

Las elecciones del 4 octubre de 2015, que fueron ganadas por la derecha, dieron pie -por la incapacidad de Passos Coelho para formar un gobierno estable- a un escenario inédito en 40 años de democracia: un apoyo a la que fue segunda fuerza política, los socialistas de Costas, del Partido Comunista y  del Bloco de Esquerda. Una coalición novedosa que permitió sumar más diputados de izquierdas que de derechas y que desbloqueó la situación. Después de complejas negociaciones, el panorama pudo despejarse gracias a tres acuerdos bilaterales: PS-PC, PS-Bloco y PS-Verdes. Fue tan minuciosa y enrevesada la negociación que el ex viceprimer ministro, Paulo Portas, calificó su resultado como el del Gobierno “de la jerigonza”. Un desprecio compartido por todos los que veían al nuevo Ejecutivo portugués como un Gobierno sin futuro, sin pies ni cabeza. Sin embargo, los acuerdos bilaterales se construyeron sobre bases firmes y con la clara idea de que todos los que colaboraban en la formación del nuevo órgano rector del país no romperían sus promesas electorales. Algo que los ciudadanos agradecen mucho, dado los tiempos que corren.

Un año después, la estabilidad del Ejecutivo de António Costa ha superado todas las expectativas, especialmente las del sector privado, dejando con la boca abierta a los tecnócratas de Bruselas . Ni se ha roto el Gobierno ni tampoco se ha visto perjudicado por las expectativas electorales ya que todas las encuestas pronostican que los partidos que forman la coalición crecen en intención de voto. Por otro lado, si dejamos de lado al Presidente del país, Marcelo Rebelo de Sousa, el primer ministro António Costa, es el líder mejor valorado, con 30,6 puntos, casi el doble que el siguiente, el exprimer ministro del conservador PSD, Pedro Passos Coelho.

Lo más importante es que tanto socialistas como Bloco y comunistas se han enfrentado a esta inédita coalición manteniendo sus esencias, sin renunciar a sus ideas. Tan solo han renunciado a los personalismos que están destrozando a la izquierda en muchos países europeos, comenzando por España. Toda una lección de liderazgo y de diálogo por parte de nuestros vecinos ibéricos. En vez de tanto mirarse su propio ombligo, lo que siempre aconsejo a los políticos es aprender de otros, ver las mejores prácticas en el resto del mundo… y aprender, escuchando a los que consiguen éxitos.

Quedan, eso sí, retos pendientes. El sector bancario sigue siendo muy débil, la deuda pública, que alcanza ya un 133,1 por ciento del PIB, sigue siendo inaceptable. Por otro lado, todavía no se ha conseguido atraer suficientemente la atención de los inversores extranjeros. Queda mucho por hacer, pero lo que está claro es que Portugal ya no es un problema para la Unión Europea. Y que para la izquierda, debería ser un referente en un momento de falta de visión y grandes rupturas.

By @euprepiopadula

TRUMP VS CLINTON, CÓMO CAMBIARÁ AMERICA

A sólo dos días para que sepamos quién tomará las riendas de la primera potencia mundial y tras una campaña dura y de golpes bajos entre los dos candidatos, es el momento de reflexionar sobre como cambiarían los EEUU en función del triunfo de Trump o de Clinton.

Si gana Clinton 

Economía, impuestos, educación y sanidad.

El programa demócrata prevé una mezcla de intervenciones públicas y de incentivos a las empresas. Un plan de inversiones federales en infraestructuras y lucha a la deslocalización. Se completa con inversiones que pretenden convertir a EEUU en el líder mundial en energía solar y en el fomento del respeto al medio ambiente. ¡Era hora!

Clinton garantiza la continuidad de las políticas fiscales de Obama. La candidata demócrata se ha limitado a esbozar un incremento de los impuestos a las rentas más altas y a la revisión de las políticas contra la evasión, eliminando los agujeros legales -los llamados “lupholes”- que la fomentaban. Mantendrá la reforma de la sanidad, el “Obamacare”, extendiendo la cobertura, reduciendo la carga sobre las empresas.

En materia educativa, Clinton ha hecho suyas las propuestas de Sanders sobre el acceso a la universidad. Las familias con ingresos inferiores a los 85.000 dólares anuales quedarán exentas de tasas. El objetivo es que para 2021, este límite se incrementará a 125 mil dólares.

Relaciones con Europa y Rusia.

Para Clinton, la alianza con Europa  es prioritaria. Pero como todos los presidentes norteamericanos, primará la relación bilateral con cada país sobre los lazos con las instituciones europeas. En el caso ruso, las tradicionales diferencias se han convertido en una confrontación abierta, incluso personal, entre Clinton y Putin. La demócrata acusa al ruso de boicotear su elección, apoyando a Trump. Su equipo ha señalado a Moscú como instigador de los ciberataques a los servidores del partido demócrata. Ello no quiere decir que si es elegida, no explore un acercamiento, por el decisivo papel de Rusia en el conflicto sirio.

Oriente Medio

Aquí sí que hay diferencias sustanciales respecto a Obama. Clinton apoya una intervención activa en Siria, lo que enconaría el choque con Al Assad y su aliado  Putin. Excluye, eso sí, el envío de tropas. Por lo demás, se afianzan los lazos con Israel. No en vano, la campaña de Clinton ha sido financiada por empresarios judíos afines a Netanyahu. Esto hace que su futura relación con Irán sea una incógnita, aunque juega a su favor que Clinton ha apoyado el acuerdo nuclear con el régimen persa, incluso con una actitud más benevolente hacia Teherán que la de Obama.

China y el comercio internacional

Los demócratas han criticado los acuerdos en discusión sobre comercio internacional, especialmente el TTIP y el acuerdo con los países asiáticos, de los que China está excluida. Pero si Hillary llega a la presidencia deberá encontrar el equilibrio que mantenga abiertos los mercados para las empresas americanas ya que las exportaciones están sosteniendo la recuperación de la economía estadounidense. La relación con China sigue siendo complicada pero se pueden mejorar. A Pekín, que ansía la estabilidad, tampoco gusta la agresividad de Putin.

 

Que cambiaría si gana Trump

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Las apocalípticas previsiones de los analistas

La gran mayoría apunta a un desplome de las Bolsas y del dólar, y a la extensión del pánico entre los aliados de Estados Unidos. Un Trump, seguro de sí mismo, que se enfurecería cuando descubriera que, frente un Congreso hostil -muchos republicanos se opondrían a él al igual que los demócratas- no podría hacer casi nada. A más a más, si consigue realizar uno de los pocos puntos de su programa que apoya su propio partido, la cancelación de la reforma sanitaria de Obama, más de 10 millones de americanos perderían la asistencia médica. Las previsiones de la mayoría de los centros de investigación son, sencillamente, catastróficas. Aunque sólo pueden hacerse aproximaciones porque nadie sabe qué tiene en mente Trump, un personaje  ha demostrado que considera su marca más importante que el futuro del país. Trump es un loco y nadie duda que seguirá haciendo sus intereses. A pesar de todo es posible que intente evitar errores que serían económicamente catastróficos como la expulsión de millones de inmigrantes ilegales que trabajan y producen en EE.UU. o el inicio de guerras comerciales, sobre todo con China, que colapsarían la balanza comercial.

Sea como fuere, su recorrido será accidentado por factores externos a los que también Hillary debería enfrentarse: un Congreso ingobernable, el redimensionamiento del papel de los Estados Unidos en el mundo y su falta de experiencia política y de gobierno. Trump está acostumbrado a considerar todos los aspectos de la vida, incluso los matrimonios, como transacciones de negocios. El ‘sabotaje’ a la actividad legislativa del magnate, llegaría de la mano en primer término de una de sus primeras decisiones: sustituir al juez Scalia, desaparecido hace seis meses, en la más alta instancia judicial. El Congreso republicano ha impedido a Obama hacer este nombramiento. ¿Lo conseguirá Trump? Seguramente no si escoge a un ultraconservador. Los demócratas utilizarán su veto en el Senado, tal y como hicieron los republicanos. En esta y otras cuestiones, el ‘filibustering’ demócrata en las Cámaras unido al de no pocos republicanos, destrozarán la acción legislativa del magnate.

Inmigración

Trump no expulsará a 11 millones de clandestinos, sobre todo mexicanos. Aplicará su puño de hierro en casos extremos para dar sensación de firmeza. Pero deberá al tiempo encontrar la manera de regularizar a gran parte de los extranjeros que trabajan y contribuyen al crecimiento del PIB americano. Quizá devolviéndoles momentáneamente a su país, pero teniendo ya su permiso de trabajo para volver a EE.UU. En cuanto al muro en la frontera con México, en parte ya existe. Pero una única gran muralla es técnicamente inconcebible. El propio Congreso se opondría. Y es que, también para los republicanos es prioritario recuperar el voto hispano. 

La OTAN

¿De verdad Trump quiere desmantelarla? No la considera una institución esencial como ha sido desde 1945 hasta hoy y reducirá su importancia. Pero no la desmantelará. Lo que sí quiere es que los europeos paguen más. No cree, como Clinton, que la OTAN sea una inversión sino un gasto.

Previsibles turbulencias con China y… ¿nueva recesión a la vista?

¿Trump en guerra comercial con China? Es improbable, aunque habrá tensiones cuando descubra que tiene pocos instrumentos para forzar a sus interlocutores a modificar los tratados internacionales ya firmados en una dirección más favorable para Estados Unidos. Siendo un empresario sabe que los intercambios aumentan los negocios, pero lo que preocupa a los mercados es que Trump es un tipo sui generis de emprendedor: un constructor acostumbrado a basarse en los apoyos políticos y con mentalidad proteccionista. Por eso las Bolsas están asustadas: temen su imprevisibilidad y su talante, que le empuja a considerar impuestos y barreras arancelarias como instrumentos útiles.

Todo esto puede frenar la economía que se encuentra ya en el séptimo año de un ciclo de expansión y de crecimiento de la ocupación comenzado en 2009, pero que tarde o temprano debería tropezar en una nueva recesión, a la luz de las series históricas. Probablemente ya durante el mandato presidencial 2016-2020, visto que el penúltimo ciclo de expansión fue de 5 años y que en la historia no se ha ido nunca más allá de los 10 años. Pero la economía, después del shock de 2008, ha sufrido una mutación genética y Trump, que en el ámbito de la intervención del Estado en la economía está más cercano a los demócratas que a los republicanos, podría intentar darle una sacudida con un “estímulo” como el promulgado por Obama en 2009.

Política exterior y armamentística; ¿pánico al botón nuclear?

La política exterior es, quizás, la mayor incógnita en el caso de una presidencia Trump. Su instinto es aislacionista: no embarcarse en nuevas guerras y mantener la ilusión que América conserve su influencia sin seguir físicamente presente en cada parte del mundo. También es inquietante la estima y el calor manifestado hacia Putin. Hay quien teme una reconciliación basada en acuerdos favorables hacia una Rusia cada vez más imperial, dejando por ejemplo las manos libres a Moscú en el caos sirio. Incluso hay quien imagina ya cumbres en Camp David entre Trump y Putin que cabalgan, lado a lado, a pecho descubierto. Imagen satírica pero no descartable tras la campaña, a medio camino entre la tragedia y la farsa, vivida en los últimos meses. Y, a propósito de tragedia, si bien Trump no es un intervencionista lanzamisiles, pronto puede descubrir que sus poderes presidenciales, limitados en política económica, son amplios en el campo militar. En ese momento, al histrión frustrado por su impotencia, se le podría ocurrir alguna idea extraña…

By @euprepiopadula

TRUMP, EL BERLUSCONI DE AMÉRICA

SEXISTA, MISÓGINO, RACISTA… EL “HARAKIRI” DEL  IMPRESENTABLE TRUMP, “EL BERLUSCONI DE ÁMERICA” .

A Donald Trump, el “impresentable” ricachón que ningunea a la gente corriente, comienzan a salirle muy caros su machismo y su misoginia.

Trump, candidato republicano a la Casa Blanca, ha visto en qué forma, la publicación de un vídeo grabado en 2005 en el que utiliza términos ofensivos  y frases machistas para referirse a las mujeres (- “si eres famoso puedes agarrarlas del coño”), le está costando perder el apoyo de buena parte de los republicanos –los que aún le quedaban- incluidos congresistas, senadores y personalidades de ámbitos muy diferentes.

   Trump se va quedando solo

Más de una quincena de representantes –por el momento- han pedido ya a Trump que renuncie a la carrera presidencial en favor de Mike Pence, su candidato a la Vicepresidencia, quien también se ha referido a la polémica asegurando estar “ofendido” por las palabras del magnate. Su propia mujer, Melania, ha criticado duramente a su marido, aunque sigue pidiendo el voto para su candidatura “como gran líder”, tras declarar que ha aceptado sus disculpas.

Efectivamente, Trump se ha excusado, asegurando que sus palabras de 2005 no reflejan al candidato que ahora aspira a ocupar la Casa Blanca; como si alguien pudiera cambiar tanto en apenas diez años. Unas excusas acompañadas de un duro ataque contra Bill Clinton, de quien ha dicho que utilizó expresiones mucho peores a las que aparecen en la grabación publicada por The Washington Post, histórica cabecera que ya consiguió la cabeza de un presidente, este en ejercicio: Richard Nixon.

   ¿Será el final político de Trump como el de Berlusconi ligados a temas de sexismo y machismo?

A menudo su meteórica carrera se ha comparado con la de Silvio Berlusconi, el tres veces primer ministro italiano. Como tal le han definido en muchas ocasiones los medios Americanos: “el Berlusconi americano”. Si así fuera, podríamos estar muy cerca del final de la carrera del “impresentable” candidato.

Recuérdese como el 24 de julio 2013, el ex primer ministro italiano, fue condenado por el Tribunal de Milán a 7 años de prisión e inhabilitación perpetua para el ejercicio de un cargo público por el “caso Ruby”. Un turbio asunto en el que fue juzgado por abuso de poder e incitación a la prostitución de menores.

Los italianos habían amado al Cavaliere, a escondidas eso sí, le habían aupado hasta en tres ocasiones a la jefatura del Estado, le habían reído sus payasadas, perdonado cualquier tipo de estupidez y todas sus declaraciones, por horribles que resultaran, pero no pudieron pasar por alto el coqueteo con la pedofilia y el trato y el maltrato a las mujeres como mero objeto de uso, deseo y placer. ¡SE HABÍA ACABADO!

   América también ha gritado: “¡basta!”

Probablemente el espejo del plutócrata italiano nos acerca a lo que podría ser el ocaso del magnate americano. Sus electores, se ha dicho muchas veces, son blancos, católicos, generalmente de la América rural y sin duda, han aceptado su populismo y su demagogia  perdonando siempre todas sus excentricidades y salidas de tono. Ahora, frente a estas escuchas, la cosa cambia. Ética y valores son demasiado importantes para que los americanos, al menos en su mayoría, sigan abrazando la causa política de este payaso rubio que ha ridiculizado medio mundo, en especial a casi todos los que son diferentes a él. Su actitud ofensiva, machista, sexista y misógina y una concepción vital que le lleva a pensar que gracias al poder puedes hacer lo que quieras con las mujeres, están a punto de pasarle factura, como le ocurrió al ex cavaliere.

   Coach “antiTrump”… o cómo tratar a políticos como él

Al igual que Berlusconi, Trump ha tenido éxito, solo en tanto en cuanto no se han seguido unos consejos básicos necesarios para evitar la llegada al poder de semejantes impresentables.

Desde mi experiencia profesional, siempre he sugerido que no había que demonizarlo, como se  hizo en Italia con Berlusconi. Tampoco había que obsesionarse con él y mucho menos había que dejarse hipnotizar por su talento circense, por sus gags  cómicos. No había que transformarle, como se ha hecho, en un bufón divertido con constante presencia en los medios de comunicación, que le han hecho durante meses la campaña gratis. Las ridículas cifras del dinero gastado en publicidad de su campaña frente a las de otros candidatos hablan por sí solas. Y desde luego, no había que tomarle demasiado en serio cuando decía cosas impensables: algo buscado a propósito para llamar la atención y estar día y noche en boca de todos.

Con personajes como estos, la actitud correcta es la que mantuvieron Hillary y el propio presentador del primer debate en Long Islands conducirle a la necesidad de desarrollar de propuestas concretas en terrenos aburridos para él, como el económico y financiero, o llevarle a la cruda realidad de un día a día que, a un multimillonario excéntrico como él le resulta sumamente aburrida y en la que no es capaz de articular ni una sola idea coherente.

Incluso en sus estilo,  los dos populistas se parecen mucho. Los dos han hecho alarde de su éxito en los negocios. Tratan de colocarnos la mercancía averiada de “vendedores de sueños”, hombres hechos a sí mismos, ricos, mujeriegos, triunfadores… Todo ello falso porque ninguno de los dos se ha hecho a sí mismo. El Cavaliere empezó su carrera con el dinero de su primera exmujer y el “impresentable” Trump con los 14 millones que le regaló su padre para empezar su aventura de empresario. Una aventura que le ha llevado a lo largo de décadas a montar empresas, a forrarse como Berlusconi en el mundo inmobiliario, a defraudar hacienda –dejando de pagar impuestos durante muchos años- y a hundir, en fin, muchos de sus proyectos cimentados sobre arcilla .Todo acompañado de un trato vejatorio a sus empleados, embaucados por sus éxitos, pero a los que nunca dispensó el respeto que merecían como personas.

Como Berlusconi, Trump siempre fue admirado y nunca percibido como una amenaza real porque los italianos siempre hemos pensado que, como el Cavaliere era millonario, jamás pretendería nuestro dinero, nunca nos robaría y, mucho menos, nos subiría los impuestos. Como si de un filántropo se tratara, hemos considerado solo los aspectos positivos de tener un triunfador como Primer Ministro.

   Trump y Berlusconi: parecidos pero tampoco idénticos.

Trump ha tenido que  conquistar un partido con las primarias. Berlusconi se lo hizo a medida: Forza Italia.

En 1993, cuando Berlusconi decidió de bajar a la arena política, la Primera República estaba hecha escombros. A los políticos que le habían acompañado, ayudándole a construir su imperio mediático, se los había cargado “tangéntopoli”; aquella gigantesca ofensiva legal que comenzó siendo la iniciativa de un puñado de jueces valientes y acabó con toda una época de la política italiana. Para proteger sus negocios de la acción judicial, a Berlusconi no le cabía otra solución que llegar a la capital y asaltar el Parlamento para adueñarse de la inmunidad política.

Y lo tuvo fácil. No solo consiguió aunar a todas las fuerzas de la derecha alrededor de su partido populista; también pudo usar y manipular a su antojo a todos los medios de comunicación de los cuales era dueño, traicionando la devastada confianza del pueblo italiano a través de sus mensajes triunfalistas y populistas que llenaron de esperanza a un pueblo destrozado por la corrupción, la mafia y la desaparición del PS de Craxi, de la Democracia Cristiana de Andreotti y del mismísimo Partido Comunista.

Trump no tiene este poder sobre los medios. No posee ninguno. Sí ha sido capaz de hacerse atractivo para ellos, montando un circo en el cual todo el mundo se ha reído. Sin embargo, no hay nada de lo que reírse y no habría que haber caído en su juego. Para anularlo habría, como dicho antes, que haberle dejado en el olvido.

 

   Ninguno de los dos es una buena persona.

Cuando se ha preguntado a Berlusconi qué opina de que Trump fuera considerado el Berlusconi de América, él contestó que todo el mundo le puede comparar con quien le dé la gana, pero que a él le parece más un cruce entre Grillo, líder y fundador del Movimento Cinque Stelle y Salvini, el líder de la Liga Norte.

En este segundo debate veremos un Trump diferente al del primero. Un Trump herido, casi muerto, deseoso de venganza pero también de mostrar una cara amable a las mujeres.

Sin embargo pase lo que pase, sus declaraciones sexistas pasarán una factura enorme. La fractura abierta en los republicanos es tan grande que difícilmente podrá coserla el “impresentable”, por más sastres a los que pueda comprar y manipular.

By @euprepiopadula

PSOE: GUERRA DE COBARDÍA Y FALTA DE LIDERAZGO

En su corta carrera política, Pedro Sánchez lleva grabada a fuego una pesadilla con nombre de mujer: Susana Díaz. Una pesadilla andaluza que decidió por él su comienzo y que quiere precipitar su final.

   Una pareja feliz; en sus inicios.

    Hagamos memoria y recordemos que Sánchez fue elegido ‘por casualidad’, siendo casi un desconocido. No sabemos a estas alturas con certeza, ni probablemente llegaremos a conocer nunca, las auténticas razones que guiaron a la líder de la federación socialista más poderosa –también en número de delegados- a  apostar por él. No hubo por aquellos días más interpretación de la jugada que la voluntad de frenar a un Eduardo Madina, que con su decisión de presentarse en aquel Congreso, destrozó el plan ‘susanista’ de ser elegida secretaria General por aclamación. La operación funcionó y Pedro fue elegido como nuevo líder del partido. Susana y Pedro comenzaron a ser enseguida una pareja bien avenida, que había conquistado el poder y con unos pactos muy bien articulados en los que en ningún lugar estaba escrito que el ex-jugador de baloncesto pudiera llegar a ser candidato a la Presidencia del gobierno.

Las cañas se volvieron lanzas.

   Así las cosas, el contrato prematrimonial tenía unas reglas muy estrictas… y que nadie debía saltarse. Sin embargo, Pedro Sánchez, hasta a ese momento humilde político de segunda, cayó en la tentación de pensar que era su momento. Creyó  que los militantes habían caído rendidos ante su talento, simpatía, belleza y … ¡oh!, carisma. Una tentación traicionera; nadie quería auparle a La Moncloa. Susana Díaz por su parte también cayó en la cuenta de que se había equivocado. Pedro no era tan débil y había interiorizado que su carrera podía no tener límite, que Ferraz era solo el comienzo y que podía aspirar a lo más alto. A ocupar La Moncloa.

   Todos cuantos le apoyaron creyéndole débil y falto de experiencia, se encontraron muy pronto frente a un supuesto líder que inmediatamente comenzó a romper puentes con todos los secretarios generales de las distintas federaciones, con los ‘barones’ e incluso con las figuras históricas del partido, culpables todos ellos de haber llevado a la cumbre un personaje que no solo carecía de habilidades sociales sino débil a nivel emocional y muy pocas tablas a nivel de liderazgo.

   Nunca un líder socialista ha sido más odiado. Nunca un secretario general ha tenido en contra a la mayoría de los pesos pesados del partido. Para más ‘inri’, él ha sido cobarde y los demás, traicionado también ellos el acuerdo inicial, han empezado a hacerle la vida imposible. En realidad, la guerra a cuya última batalla estamos asistiendo, comenzó  el mismo día en que Sánchez ganó las primarias.

   El flamante líder reaccionó al acoso encerrándose en Ferraz, rodeado de un grupo de fieles, pelotas y en absoluto críticos con su jefe. Lo peor que puede hacer un líder es rodearse de asesores que jamás te llevan la contraria. Algo que dice poco de la valentía y de la capacidad de autocrítica de Sánchez.    Pedro ha actuado sin piedad contra sus críticos –recuérdese, por ejemplo al defenestrado Tomás Gómez- y se ha dejado adular por el calor de los militantes.

 De fracaso en fracaso, hasta la derrota final.

   El líder del PSOE se convirtió muy pronto en un político famoso, pero nunca, considerándolo seriamente, ha sido una auténtica alternativa de Gobierno al PP. Ha perdido, una tras otra, todas las citas electorales a las que su partido ha concurrido con él al frente, sin asumir NUNCA responsabilidad alguna. NUNCA, JAMÁS, se ha planteado dimitir.

   Su elección como secretario General tenía como objetivo, por lo demás, renovar el partido para frenar el avance de Podemos. Sánchez también ha fracasado en esto; no ha podido detener la sangría de votos socialistas. El 20-D puso fin a la hegemonía del PSOE en la izquierda española. Podemos se echó el aliento en la nuca, a menos de 300.000 votos de distancia. Aunque el odio contra él ya había fermentado en los presidentes autonómicos, sus críticos le perdonaron la vida después de las primeras generales, aunque le ataron de pies y manos para formar un Gobierno de izquierdas. ¡¡¡ERROR!!!

   Tan cobarde ha sido Pedro Sánchez al NO dimitir después del fracaso del 20-D, como los mal llamados Barones, que NO le obligaron a dejar el trono de Ferraz, rehenes de sus propias agendas y tiempos. Todo mientras votantes y militantes socialistas asisten atónitos a esta guerra de cobardía y egoísmos personalistas.

    Sánchez intentó su investidura con Ciudadanos, en una absurda sobreactuación, pomposa y solemne, cuando sabía de sobra que no tenía posibilidad alguna. Tras este fracaso, en las segundas elecciones del 26-J, Sánchez logró evitar el sorpasso -lo que se consideró una hazaña para los suyos-, aunque perdió cinco escaños y Unidos Podemos repitió resultados. Mirándolo bien, Pedro Sánchez venció a Eduardo Madina, pero no pudo con Pablo Iglesias.

   Llegó Felipe y mandó parar

   El último en apuntar contra Sánchez fue el ex presidente del Gobierno que disparó ayer en la SER el cañón del Crucero Aurora, con el fin de desencadenar el golpe palaciego contra el todavía secretario General. En los últimos meses, el líder socialista ha escrito su relato más convincente con su ‘NO’ a Rajoy y su resistencia a todo tipo de presiones para que se abstuviera en la investidura. Sus adversarios deseaban que fuera el responsable de la abstención para después quitarlo de su puesto. Es decir, que se suicidara. Él ha respondido pasando de la osadía a la temeridad. Y bajo su mandato, el PSOE se ha visto abocado a una situación límite que, pase lo que pase, acabará mal.

    A todo esto, los militantes del PSOE, desde ayer, ven a Pedro Sánchez como su salvador. Para muchos, es el único que se opone a las viles oligarquías de poder representadas por el PP, González y todos los dimisionarios. Ferraz es ahora mismo la sede de una infame guerra de personalismos que nada tienen que ver ni con programas, ni con ideas ni con proyectos de partido. Es el epicentro de un terremoto que se desató ya desde el día siguiente a las primarias. NUNCA se puede buscar un líder débil, NUNCA se puede apostar con alguien inseguro, NUNCA un líder puede ser tan débil emocionalmente.

  Una historia de cobardes.

   Tan culpable es Pedro Sánchez como los que le auparon al poder para luego destronarle. Esta no ha sido una Guerra de Tronos, ha sido una guerra de cobardía, de mentiras.

   Cobardía de Susana Díaz, en primer término. Y es que, también ella es medrosa. Son numerosas las ocasiones en las que ha insinuado que ‘asaltaría Ferraz’ para destronar a Pedro y después, se ha quedado en Sevilla. Ya fue cobarde la ‘lideresa’ desde el principio; anteponiendo a Sánchez frente a Madina para que se sometiera a unas primarias que a ella siempre le han dado pánico. Díaz ha malmetido y enredado a todos cuantos barones ha podido para que dieran la cara por ella… que siempre se ha mantenido entre bambalinas.

   Hacia una necesaria refundación.

   Los socialistas no se merecen semejante crisis. Sus 137 años de historia, curiosamente los mismos escaños que ha conseguido el PP en las últimas elecciones, se merecen otros líderes.

   Hoy, el PSOE naufraga enredado en algo tan vulgar como la pura interpretación de  unos estatutos que diluciden si, tras las 17 dimisiones del miércoles, el secretario General debe irse y ser nombrada una gestora o puede mantener su mando en plaza. Para eso ha quedado un partido que aspira a transformar la sociedad. El PSOE necesita, más que nunca, ser refundado y no hay que tener miedo a un final traumático.

By @euprepiopadula

12 DE SEPTIEMBRE, UN ETERNO DÍA DESPUÉS

Han pasado tres lustros desde el día que los atentados del 11 de septiembre llenaron los ojos de occidente de miedo.

La noche de ese día de infierno a las 00.00 comenzó el 12 de septiembre, un eterno día después en el cual seguimos sumergidos. En los ojos de todos esa nube de humo gris que estallaba en el cielo azul de una mañana más bonita que nunca, dejando detrás de sí siluetas de hierro y acero cargadas de muerte y lágrimas. Las dos torres gemelas ya solo reducidas a escombros como esqueletos de metal enormes y llenas de vacío. Nadie a estas alturas duda de que ese día empezó una guerra mundial a la cual nadie ha querido dar un nombre, ese día asistimos a la huida desesperada de oficinistas, directivos de empresas, banqueros infundidos en sus trajes de Prada, sus zapatos de Hugo Boss; bolsos cargados de objetos llenos de una antigua normal cotidianidad. Huían para salvarse de un enemigo todavía desconocido. Pero esos bolsos, zapatos, trajes estaban recubiertos de polvo gris plomizo, sucios de un miedo infinito que atraparía desde ese momento su día a día. Esa noche en Nueva York todos se acostaron, como en el resto del planeta, en su vida supuestamente normal, una comodidad y bienestar llenos de nuevas cicatrices; nunca su vida, nuestra vida volvería a ser la misma. Desde ese día nada ha vuelto a ser igual, como si de un tatuaje se tratara, su piel, su cuerpo, su cara llevan los signos indelebles de una seguridad perdida. En aquellos cuerpos que huían desesperados de la atrocidad, el terrible presagio de tantos miles de otros cuerpos que años después encontraríamos en nuestras fronteras, cruzando nuestros mares, llenando de vergüenza la vieja Europa, haciendo del Mediterráneo un cementerio de tumbas sin religión, sin país, sin nombre.

Todo lo que estamos viviendo hoy en nuestras tierras empezó ese día, en el kilómetro 0, la génesis de los muros de la vergüenza que se construyen en Calais y las fronteras del odio y del miedo.

El día después, en Manhattan en estado de sitio, ocurrió lo nunca esperado. De repente en el metro la gente empezó a mirarse en los ojos. Antes no era posible, te hubieran tomado por un voyeur o un acosador. Ahora en cambio era todo un buscarse con las miradas. Todos buscaban a sus colegas, compañeros de un destino común, de una identidad fuerte y que excluye a los demás. El mundo occidental y los americanos se sintieron todavía más unidos en una casa devastada por los bárbaros. Las banderas a estrellas y rayas que decoraban cada ventana de Manhattan, al principio fueron solo un símbolo de duelo y de resistencia, pero en pocos días se trasformaron en una manifestación de orgullo nacionalista, contra los demás, contra aquellos monstruos que habían atentado la serena vida de libertad edificada en las calles de la civilización, contra aquellos que no comparten nuestros valores. Desde entonces, y cada vez más a menudo hablamos de valores, y cada vez menos de lenguaje. ¿La diferencia? Los valores nos devuelven a algo de trascendental en nombre del cual es justo matar y morir. Más difícil encontrar alguien dispuesto a sacrificar su vida o la de los demás por un adjetivo, por el lenguaje.

El 12 de septiembre nos hemos descubierto prófugos en un mundo sin seguridades, como náufragos, pero también como los migrantes hundidos en el mar debajo de las ventanas de nuestros hogares cálidos.

Hoy más que nunca seguimos atrapados en el día después del 11 de setiembre.

Nadie puede decir que lo que está ocurriendo sea inesperado. La UE no puede justificar su pasividad en la ignorancia. Los organismos especializados como ACNUR y Unicef, entre otros, llevan meses, años avisando. Aunque tampoco hacían falta tales advertencias. Bastaba con observar el desarrollo de los conflictos,  la hambruna eterna en país sin paz, las guerras alrededor de la tierra, detrás de nuestros confines y la sobrepoblación en los campos de los países limítrofes, donde se congrega la mayoría de los refugiados, para saber que el empuje hacia el norte, hacia Europa, no se detendría.

Los muertos de ese 11 de septiembre fueron el resultado del odio hacía nuestra vida, nuestra libertad, nuestra cultura y esa tormenta de polvo y plomo solo el presagio de un 12 de septiembre que seguirá con nosotros hasta cuando el egoísmo y la ceguera disfrazada de seguridad, deje de ser la única respuesta a los problemas del mundo. Hoy 12 de septiembre leo con tristeza unas frases pintadas en un mural de una chabola de cualquier pueblo: “Expoliáis sus tierras; los forzáis a emigrar; les disparáis en la frontera; los mutiláis con vallas llenas de cuchillas; los encerráis en campamentos sin luz y cariño; los empujáis a la muerte……y cuando por fin protestan los llamáis violentos”

Por muchos muros podamos construir, por muchas armas y bombas podamos usar, lo único que podrá salvar el mundo es el amor y la solidaridad.

By @euprepiopadula

VENTOTENE LA CUNA DEL” MANIFESTO” Y DE LA FALTA DE LIDERAZGO EN EUROPA

Los restos de Altiero Spinelli, el autor principal del “Manifiesto para una Europa libre y unida”, descansan en el cementerio de la isla de Ventotene, teatro la semana pasada de una cumbre trilateral supuestamente clave para el futuro de la Unión Europea y, para mí, teatro de la evidente crisis de liderazgo en la política europea. Ya se ha hablado mucho de la ausencia de España de Ventotene. Por cuanto se hayan dado justificaciones de todo tipo, ha sido un fracaso de la diplomacia de nuestro país porque Rajoy, aún en funciones, debería haber exigido su presencia en una reunión donde se ha empezado a hablar de la refundación de la UE después del Brexit, así como de otros temas urgentes como la crisis migratoria de los refugiados o el problema del terrorismo yihadista en el marco internacional. Sin embargo, hoy en este país seguimos sumidos en el teatro del absurdo de unas negociaciones que empiezan a ser ridículas por la escasa relevancia de los temas en discusión si se los compara con el desgobierno nacional y con la profundidad de los cambios que necesitamos. A la espera de la investidura fallida de la semana que viene, es muy triste que el Parlamento no haya podido dar un mandato expreso para actuar en la política europea e internacional. ¡España tenía que estar en Ventotene! NO por los resultados que se han conseguido, que veremos más adelante, más bien escasos, sino por la importancia estratégica que tiene después de la salida del Reino Unido.

La cumbre de Ventotene celebrada en el buque de guerra Garibaldi ha sido una idea de marketing cuidadosamente preparada por el “Maestro” Matteo Renzi, en su intento de encontrar una manera para quitar el foco de atención de los italianos en el referéndum constitucional que con muchas probabilidades lo verá perdedor en noviembre. Razones de marketing parecidas tenían en esta cumbre sus colegas Merkel y Hollande, también ellos enfrentados a delicados compromisos electorales en los próximos meses. Si miro la hoja de ruta y los resultados que han salido de esta cumbre “bucólica”, yo diría que Ventotene ha sido el escenario de dos días de grandes gastos para asegurar la máxima seguridad, retórica a ríos, sustancia cero pelotero y compromisos prácticamente nulos. Nuestros tres “actores” deberían explicarnos qué tienen que ver ellos con los mártires antifascistas del Manifesto de Ventotene y qué están haciendo para que la Unión Europea pueda sobrevivir a todos los problemas y la falta de credibilidad total en la cual se encuentra en este momento. Lo que me gustaría saber es si “Renzi and Company” se han leído bien el “manifesto” y han entendido bien el sueño que había detrás de ese magnífico relato de una utopía necesaria. Basta con citar una de las frases claves de ese documento: “El principio verdaderamente fundamental del socialismo, y del cual lo de la colectivización general no ha sido más que una rápida y equivocada deducción, es aquel según el cual las fuerzas económicas no deben dominar a los hombres, sino — como ocurre con las fuerzas de la naturaleza — ser gestionadas, dirigidas, controladas de la forma más racional, para que las poblaciones no sean sus víctimas”.

Es importante esta frase porque uno de los grandes problemas de Europa y que han llevado al abismo en el cual nos encontramos, es que estos líderes entre otros, algunos supuestamente socialistas, han consignado las riendas del poder a las elites del poder económico y financiero mucho más organizadas y fuertes que a la época del Manifesto. Los resultados de los últimos años son ampliamente conocidos: desempleo devastador especialmente entre los jóvenes, crisis del Estado social que representaba el logro mayor de la vieja Europa, privatizaciones feroces y sin control, una servidumbre pasiva frente a los Bancos. Estas políticas no se han cambiado en Ventotene, todo lo contrario, nuestros líderes parece que tengan claro que eso es nuestro futuro y no merece que se cambie para nada la política austericida que nos ha llevado a una crisis sin igual y a poner en discusión NO solo nuestro bienestar sino también la misma existencia de una Europa “una y libre”. La Merkel, que es, como todos sabemos, la verdadera directora de este teatrito de mala política, no hace nada sin el permiso del dominante lobby financiero alemán  del cual es rehén y nos ha hecho rehenes a todos. En Ventotene Renzi habrá conseguido, cosa que hace muy bien, más flexibilidad con Italia. Algún dinerillo que le permita llegar al referéndum de noviembre sin apretar aún más los bolsillos de los italianos. Esto Renzi lo hace estupendamente tanto que muchos se preguntan por qué tanta complacencia de la Kaiser con el florentino. La realidad es que lo que debería haber salido de Ventotene no es más flexibilidad, limosnas para los “pobres” del Sur, sino un completo cambio de las políticas económicas. Aquí no se trata de perjudicar los bancos, de ignorar la importancia de un sistema financiero fuerte, pero sí de entender que si no volvemos a una Europa que permita a todos los ciudadanos vivir algo mejor, estamos condenados cada vez más al colapso y a la pérdida de peso en el tablero de la política internacional. La brecha entre ricos y pobres es cada vez más grande como ejemplo está la pobreza infantil.

Por lo que tiene que ver con la política migratoria, Merkel con obstinación suicida, continua en proponer el desastroso acuerdo con el dictador Erdogan. La única verdadera novedad que ha salido en tema de seguridad de Ventotene es el empezar a hablar de forma tímida de un Ejército Europeo. Yo, a lo mejor soy tonto y por supuesto no entiendo nada de seguridad, pero me pregunto, por qué en vez de pensar que necesitamos un ejército europeo ¿no organizamos de forma mucho mejor las sinergias entre las inteligencias de los diferentes países? Uno de los problemas que han llevado a los yihadistas a tener cierta facilidad a hacer de Europa un pequeño polvorín de sus terribles ataques es la falta de coordinación entre países. Lo primero que hay que hacer es tener una inteligencia única o bien coordinada con el objetivo clave de defendernos de estos criminales.

En fin, la realidad es que la hoja de ruta que sale de Ventotene nos dice que Europa está en una crisis sin precedentes frente al dilema de su futuro y especialmente por tener unos líderes políticos demasiado débiles para poder hacer un frente común y ser interlocutores válidos de los poderes económicos y financieros. Dicho lo cual, España debería haber estado y en el futuro tiene que ser más protagonista y no actor secundario.

La política tiene que trabajar siempre y cada vez más codo a codo con los poderes financieros y económicos, sin embargo los grandes líderes son los que permiten que estos poderes puedan trabajar al servicio no de las élites sino de todos los ciudadanos. Europa es lo que es y ha podido ser el centro del mundo civilizado justamente porque siempre ha tenido políticos fuertes, carismáticos, generosos que han sabido mediar entre ricos y pobres y entre lobbies de poder y necesidades de los ciudadanos. También el euro ha acabado siendo un instrumento para que el resto de Europa sea esclava del súperpoder alemán como el economista Stieglitz ha dicho en muchas ocasiones.

Si queremos salvar la idea de Europa por la cual murieron muchos antifascistas y antinazis tenemos que relanzar un proyecto basado de nuevo en los derechos de la gente y no dominado por los intereses de las finanzas. Necesitamos políticos grandes y fuertes, con grandes ideas, que amen Europa y vivan al servicio de la gente. Solo una Europa con líderes “grandes” puede frenar a la ultraderecha que como una serpiente venenosa va entrando en todos los estados matando las ideas de libertad que son nuestro más preciado tesoro.

By @euprepiopadula

LIDERAZGO FEMENINO

LAS MUJERES SON LÍDERES MÁS EFECTIVOS QUE LOS HOMBRES

Es curioso, a día de hoy  en las grandes organizaciones, a medida que una mujer escala en la en la corporación, desaparece.

En los niveles más bajos, más de la mitad de los empleados de las empresas son mujeres. A medida que asciendes en el nivel de cargo de la organización, el número de mujeres decrece. A nivel de Dirección General, a nivel mundial, solo hay un 3% – 4% de mujeres. Una diferencia tremenda y muy poco justificable.

De un estudio realizado a través de datos de más de 40.000 lideres de todo el mundo pertenecientes a diversas industrias, se extraen las siguientes conclusiones:

1. Eficiencia Global:

Una mirada de las mujeres comparada con los hombres muestra lo siguiente: 

2. Diferencias por Edad:

Para entender mejor la diferencia entre hombres y mujeres, es importante fijarse en la efectividad de liderazgo basada en la edad. Cuando hombres y mujeres empiezan su carrera, no se percibe diferencia alguna. Después, los hombres son ligeramente más efectivos que las mujeres. A medida que las mujeres maduran, se las percibe como más efectivas que los hombres.

La diferencia entre ellos continúa divergiendo hasta que se alcanzan los 60 años, edad en la cual la distancia va decreciendo. En su punto más desigual, la diferencia entre hombres y mujeres es de 9 puntos porcentuales. La siguiente gráfica muestra la distancia media porcentual entre hombres y mujeres:

3. ¿Qué causa la diferencia?

¿Qué hacen las mujeres que causa esta diferencia en la efectividad del liderazgo? Una respuesta habitual en las mujeres, es que para obtener reconocimiento y recompensas, han tenido que trabajar dos veces más, nunca cometer errores y demostrar constantemente su competencia.

Uno de los factores que apoya esta teoría es el hecho del “auto-desarrollo personal”. Esta competencia mide hasta qué punto las personas están interesadas en conocer el feedback de los demás y aplicar cambios basado en los comentarios recibidos.

La siguiente gráfica muestra los valores porcentuales de hombres y mujeres en la competencia del Auto-Desarrollo:

4. Diferencias por Competencias

Analizando hombres y mujeres en 14 competencias, se perciben los siguientes resultados:

Las mujeres han puntuado más alto en 9 de las 14 competencias analizadas. La diferencia entre 5 de ellas fue estadísticamente significativa.

5. Las Mujeres y sus Competencias Maternales

La mayoría de la gente asume que las mujeres son excelentes a la hora de desarrollar ciertas competencias “maternales”, tales como desarrollar personas, inspirar y motivar, construir lazos, colaborar o trabajar en equipo. La tabla presentada anteriormente demuestra que estas competencias son más positivas para las mujeres. Pero las habilidades con la mayor diferencia positiva son tener iniciativa, demostrar integridad y honestidad y estar enfocado a resultados. Esas no son competencias maternales. Es decir que las mujeres son mejores en las mal consideradas competencias más “femeninas” pero también en las demás competencias.

6. Diferencias por función

Es curioso comprobar como en sectores tradicionalmente considerados masculinos como Ventas, Legal, Ingenierías, IT e I+D, las mujeres reciben porcentajes de efectividad más altos que los hombres.

7. Diferencias por Nivel/Posición en la Organización

Finalmente, a medida que las mujeres escalan en las organizaciones, se las va percibiendo como más efectivas y de manera positiva.

Este trabajo demuestra que la efectividad de las mujeres en el mundo empresarial es mucho más alta que la de los hombre e injustificable su poca presencia en los consejos de administración de las mayores empresas. En España solo tres mujeres son Presidentas de empresas del IBEX y solo una de ella, Dancausa Presidenta de Bankinter no es parte de la familia.

Hay todavía mucho camino por recorrer y mucho poder por conquistar.

By @euprepiopadula

12 claves del Empredimiento

Y tú, ¿tienes espíritu emprendedor? Entonces te interesa conocer las doce principales cualidades que caracterizan a un buen emprendedor:

  1. Pasión: Sin pasión no hay ilusión, y sin ilusión es muy difícil conseguir las metas que te propongas como emprendedor. Cada mañana que te levantes debes tener presente la pasión que te llevó a emprender, y debe ser el comodín al que recurrir en los peores momentos. Si no eres el primer apasionado de tu negocio, será muy difícil que consigas apasionar a los demás. La pasión es contagiosa y su epidemia lleva al éxito de un proyecto empresarial bien estructurado… ¡es su base emocional!.                     
  2. Perseverancia y Resiliencia: Cualquier aventura emprendedora es una carrera de fondo. Si tienes un fracaso no dejes de intentarlo. ¡Levántate, investiga los errores y una vez que los hayas corregido, vuelve a tu proyecto!
  3. Visión: Debes tener la capacidad de visualizar tu negocio en el futuro. Los grandes emprendedores son buenos innovadores porque son los primeros en plantear ideas o proyectos hasta ahora inexistentes. La visión es lo que tú aportas a tu gente, a tus empleados, es como la luz que les das y que ellos pueden seguir.
  4. Confianza: La confianza es vital para un emprendedor. Debes potenciar tu capacidad de transmitir confianza en tu entorno. Nadie confiará en tu negocio si no ve en ti una gran confianza y seguridad por todo lo que haces. Confianza y seguridad en ti mismo no son incompatibles con la humildad necesaria en cualquier proyecto.
  5. Valentía: El simple hecho de emprender es un acto de valentía. El camino del emprendimiento implica constantes decisiones valientes. Es importante que seas capaz de afrontar tus miedos para desarrollar tu negocio, o por el contrario no podrás tomar los riesgos necesarios para emprender. Emprender NO es cosa de cobardes.
  6. Liderazgo: Tienes que estar dispuesto a liderar un equipo. Ejercer de líder no implica que tengas que sacrificar tu humildad y capacidad de empatía, de hecho éstas te ayudaran a no perder los pies del suelo. Pero si no te sientes líder desde ya, será prácticamente imposible tomar la responsabilidad de dirigir un equipo.
  7. Creatividad: Emprender implica crear algo nuevo, por lo que debes poseer un espíritu creativo en todo lo que hagas. Sólo las buenas ideas venden. Busca siempre sorprender, destacar, diferenciarte, crear algo único.
  8. Aprendizaje: Todos los días tienes algo nuevo que aprender. El día que dejes de interesarte por los nuevos conocimientos, estarás vendido al estancamiento, y por consiguiente al planteamiento de un negocio que pronto se quedará obsoleto. Aprender es un signo de humildad. Tienes que ser una esponja.
  9. Oportunidad: A veces las oportunidades sólo pasan una vez por delante de tu puerta. Desarrolla y potencia tus sentidos para reconocer cuándo te encuentras ante una buena oportunidad y cuándo no. Si aprendes a escoger bien tus cartas, marcarás la diferencia con respecto a la competencia.
  10. Organización: Si no aprendes a ser organizado mediante disciplina diaria, todas las cualidades anteriores no habrán servido para nada. Ser una persona organizada marca la diferencia entre crea un negocio eficiente y que se eche a volar o estrellarte con tu idea, por muy buena que pueda resultar.
  11. Rodéate de los mejores: Un buen empresario busca los mejores colaboradores y nunca tiene miedo a que sean incluso mejores que el mismo.
  12. Celebra los éxitos con su gente y disfruta de los éxitos: Y ahora, ¿con cuántas de estas cualidades te sientes identificado? Recuerda que todas, en mayor o menor medida, se pueden  estimular o desarrollar. Refuerza tus puntos fuertes y potencia los débiles, porque si hay una cualidad que se pueda considera indispensable, ésta sin duda es… ¡trabajo duro!

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